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martes, 5 de febrero de 2013

JUAN TIDOW Y EL ALUMBRADO PÚBLICO.

    A inicios del siglo XX el alumbrado público en las calles de Ilo se realizaba mediante el uso de faroles o lámparas a petróleo, gasolina o aceite lampante que se colgaban en las intersecciones de las calles y que ofrecían un servicio deficiente y reducido, cuando en otros lugares era ya cada vez más común el uso de la energía eléctrica; y aunque se seguían adquiriendo estas lámparas, pronto llegó a Ilo la propuesta de dotar a la población de alumbrado eléctrico por intermedio del regidor Jorge Mariaza, quien dio cuenta de una oferta verbal hecha por don Horacio Dávila de Iquique destinada a implementar el alumbrado público en Ilo, al cual se le oficio expresándole el interés de la municipalidad por contar con dicho servicio y se le invitó a dar a conocer las condiciones de su ofrecimiento. Debido a que se recibieron otras propuestas se convocó a una licitación encargándose al ingeniero Abel A. Angulo que estudie y evalúe las mismas y remita al corporativo un informe, nombrándolo personero municipal en el tema. El 16 de marzo el concejo en pleno se reunió para evaluar la propuesta hecha por los señores “Malpartida y Cía.” y que fue, aparentemente, la más favorable, acordándose firmar con ésta el respectivo contrato que entre otros puntos establecía que el Concejo pagaría el alumbrado público de lámparas hasta por tres mil bujías, sólo pagaría seis centavos en lugar de ocho que proponía Malpartida y se comprometía a gestionar ante el gobierno 60 rieles que sirvan de postes. La tarifa de alumbrado para particulares sería: lámpara de 16 bujías dos soles al mes y las de mayor número diez centavos por bujía. En contrato final fue elevado a Moquegua para su aprobación.

Pero el 1 de mayo de ese año, el Ministerio de Fomento publicó la Resolución Suprema en la que concedía permiso al ciudadano alemán Juan Tidow para vender energía eléctrica a particulares como también para colocar postes y líneas aéreas en las calles y plazas de este puerto. El mismo Tidow solicitó al concejo celebrar contrato en ese sentido, exhibiendo la indicada Resolución Suprema. Más, como ya se había iniciado el proceso de contrato para el alumbrado eléctrico con la “Casa Malpartida y Cía.” el alcalde elevó los documentos de Tidow a Moquegua para que determine lo más conveniente. La demora en los trámites generó en la población malestar que el consejo se apresuró en aclarar.

El 7 de abril, la “Casa Tidow y Cía.” Alcanzó al municipio su propuesta,  encargándose a Julián Maura y Ernesto Rodríguez analizar el documento a la brevedad posible y realizar las observaciones que crean convenientes o se agregue lo que corresponda para beneficio de la población, informe que presentaron el 26 de abril. Siguieron propuestas y contra propuestas entre el concejo y Tidow hasta alcanzar un acuerdo en la parte más difícil en la que se acordó que “la firma Tidow y Cía. abone LP 1.0.00 por noche en que falte la luz, salvo casos fortuitos o de fuerza mayor, debiendo la citada firma proveer de alumbrado público con las lámparas que le proporcionará el concejo bajo inventario, corriendo por cuenta de estos la conservación y que lo que se refiere al contrato, este concejo se ceñirá a lo dispuesto en la Resolución Suprema del 30 de abril último en las bases presentadas por dicho señores en fecha 22 de mayo y 15 de setiembre del año ppdo. y que en consecuencia el alumbrado particular debe ser considerado a S/ 0,80 vatio.”

Logrados esto, en agosto de 1 926 Tidow debió instalarse en Ilo, por lo que adquirió en Lima un terreno en el puerto por el valor de 150 libras peruanas sobre el que construyó su fábrica, conocida luego con el nombre de "Pacocha". Finalmente, el 26 de setiembre, se firmó el contrato que señalaba entre otras cosas la obligación de Tidow proporcionarán luz eléctrica en los meses de mayo hasta agosto inclusive, de cinco pasado meridiano hasta las cinco antes meridiano con una red construida por ellos utilizando calles y plazas a su entera disponibilidad. En el alumbrado público se consideraba cuatro fotos de 100 varios en la Plaza de Armas, dos focos de 100 vatios en la Plaza del Mercado, un foco de 100 vatios en la Plaza Billinghurst, en la calle Abtao un foco 100 y tres de 60 vatios, dos en la calle Moquegua de 60 vatios, cinco focos en la calle Zepita de 60 vatios y en el resto de calles 24 focos de 40 vatios.  Por todo esto el concejo debía pagar a razón de cuatro 4,5 centavos por vatio pero para mantener el precio se debería consumir cierta cantidad mínima; así, para 1926 el consumo debía ser de 10 libras peruana, 12 en 1927, 13 en 1928 y 14 en 1929, y los años siguientes 15 libras al mes. Para el alumbrado privado el costo era de 10 centavos por vatio consumido. Este contrato se firmó por un lapso de 10 años.

Aunque a julio de 1925 aun no se habían instalado la red pública de servicio de alumbrado, debido a que no habían llegado los postes necesarios, Tidow, realizó una iluminación especial en la Plaza del Mercado para dar realce a las fiestas nacionales, recibiendo del concejo y del pueblo los agradecimientos correspondientes. Esta fue la primera demostración de las bondades del servicio de alumbrado eléctrico en Ilo.

En enero de 1928 “Tidow y Compañía” transfirió sus obligaciones contractuales a favor de don Otto Koepke quien a partir de ese momento se hizo cargo del servicio de alumbrado público y privado. Como la ciudad empezó a crecer sobre la calle Moquegua, fue necesario aumentar la red eléctrica colocando cuatro focos en la prolongación de esta calle, mejorándose también el alumbrado en el ingreso de la plazuela del muelle. En 1940 el servicio de electricidad pasó a responsabilidad municipal, ejerciéndolo por tres meses para lo cual se tomaron los servicios de don Samuel Chinchilla, luego de lo cual el servicio se puso al remate, formulando las bases y las condiciones del mismo. Pero en julio el Director de Gobierno comunicó que se había nombrado a Hans Beck como administrador de la planta eléctrica adquirida por el gobierno y cedida al concejo, asignándole un haber mensual de cuatrocientos soles oro. En realidad el sueldo que percibió Beck fue de S/ 250.00 debido a los escasos recursos del municipio y del bajo ingreso por el cobro del alumbrado, pues “aun suprimiendo un empleado, no queda superavit para este concejo.” El servicio de alumbrado público se daba desde las cinco de la tarde hasta las cinco de la mañana.

Para abril de 1941, las cuentas de la planta eléctrica arrojaban pérdidas, por lo que el servicio sufrió restricciones, reduciéndose desde las cinco y media de la tarde hasta las tres y media de la mañana del día siguiente sin considerar ampliación de la escasa red existente por lo que parte de la población no gozaba de este servicio. Y así se mantuvo hasta que mediante Resolución Suprema del 30 de mayo de ese año, la Dirección de Fomento y Obras Públicas comunicó al concejo que las instalaciones de la planta eléctrica pasen a ser administradas por el Ministerio de Fomento. De allí saldría con el tiempo Electro Perú y finalmente Electro Sur.

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