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jueves, 14 de enero de 2010

EL DESASTRE DE 1900.

Con alguna frecuencia el ingreso anual del río Osmore ha generado cierta inquietud entre los agricultores por las consecuencias que produce. A inicios del siglo XX esta avenida fue catastrófica debido a que no se tomaron acciones pese a diversas recomendaciones y antecedentes. En setiembre de 1889 el ingreso del río fue inusual puso en riesgo el sistema de captación y distribución de agua potable. El regidor de ese entonces Juan Daneri, señalaba en su momento que “las entradas del río en el presente año han debilitado mucho el cauce y amenazado llevarse todo y destruir el pozo de donde se extrae el agua.” Poco se pudo hacer sin embargo debido a la falta de recursos.
Fue en el verano de 1900 en que se produce la más destructora avenida del río de que se tenga noticias. El desborde del Osmore destruyó gran parte del valle, comprometiendo caminos y puentes; el sistema de bombeo de agua colapsó y el servicio se interrumpió varios días; los vecinos del valle se vieron obligados a abandonar sus chacras y pagos dirigiéndose hacia los cerros y, los que pudieron, se refugiaron en el puerto. Los puentes de Chaspaya y Loreto que comunicaban ambas bandas del río y que eran vitales para la comunicación desaparecieron aislando una parte del valle. Gran parte de los olivares fueron arrasados y era fácil ver al ganado flotando sin vida sobre las torrentosas aguas del río que desembocaba con verdadera furia en el mar. Las aguas alcanzaron las casas existentes en el valle destruyendo algunas e inutilizando otras.
Sin recursos para hacer frente a esta desgracia, el municipio de Ilo se dirigió al gobierno central a fin de conseguir la ayuda más inmediata para restablecer el servicio del agua y reconstruir los puentes sobre el río. En el mes de febrero las cosas seguían casi iguales. Un cablegrama del Director de Fomento anunciaba que un ingeniero Márquez llegaría a Ilo con el encargo de estudiar la manera de reparar el servicio de agua potable en el puerto y autorizaba a disponer de recursos para restablecer este servicio de los fondos que el muelle entregaba a la Aduana local.
El servicio de agua fue restablecido recién en marzo. Los contratistas de los trabajos, fueron los señores Armando Mazuelos y Pedro Ávila quienes, como parte de los acuerdos corrieron con los gastos de la mano de obra, siendo responsabilidad del concejo pagar el costo de las reparaciones y los gastos de alimentación.
Un evento así se volvería a repetir casi 90 años después cuando en la década del 90 el río ingresó con fuerza destruyendo todo a su paso incluso el puente industrial de la empresa Southern y aislando por varios días al distrito de Pacocha.

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